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Inspirándose en Bowie para mejorar nuestra empresa

En un día tan ldavid-bowie_where-are-we-now-luvioso y frío como hoy recibir un buen regalo se aprecia mucho más que otros días. Y es que hoy me ha llegado el último trabajo de David Bowie titulado The Next Day. Eso me ha hecho recordar el artículo que escribí sobre creatividad e innovación en el mundo empresarial basado en lecciones que podemos extraer de la carrera del Camaleón.

Al artículo en cuestión lo titulé El Síndrome Bowie y se basaba en la capacidad de transformación, adaptación e innovación de este polifacético artista. Aunque podéis leerlo aquí entero os dejo las conlusiones:

El síndrome Bowie hace referencia a la capacidad que tienen las organizaciones de reinventarse y adaptarse a los cambios a través de la innovación. Aquellas que están afectadas por el síndrome poseen las siguientes 10 características:

  1. Incapacidad de seguir haciendo lo mismo, por muy bien que funcione.
  2. Necesidad de reinventarse continuamente aunque el entorno no lo fuerce.
  3. Apertura mental hacia nuevas tendencias y modos de trabajo.
  4. Permeabilidad total con el entorno, dejándose influenciar por lo que hay más allá de uno mismo o su organización.
  5. Inconformismo ante lo convencional y popular.
  6. Alta capacidad para arriesgarse, para estar en versión beta.
  7. No intentar complacer a todo el mundo.
  8. Coherencia con el trabajo realizado y conexión de valores organizativos.
  9. Humor: se ríen de sí mismas si es necesario.
  10. Alta energía. Cualquier cambio implica una gran cantidad de energía.

Intentar escuchar algún disco de Bowie este fin de semana mientras recordais estas lecciones. A partir del lunes toca aplicarlas.

Claves para una buena sesión de Brainstorming

A pesar de que el llamado brainstorming, o tormenta de ideas, está altamente popularizado y es conocido por una gran mayoría, también es la técnica de creatividad que peor se utiliza o que menos resultados suele dar. Todos alguna vez nos hemos sentido frustrados al intentar generar ideas creativas en una sesión y que el resultado no fuera el esperado.

Esto es debido a su propia sencillez y a que no es una técnica provocativa, es decir, no está basada en ninguna distorsión del reto o foco planteado, sino que se basa en el estímulo recíproco de las ideas expresadas por los participantes. Es una técnica fácil de usar, pero no acaba de funcionar en grupos poco entrenados y que carecen de un facilitador de ideas.Ideas Brainstorming

Por ello este artículo recoge las 7 claves que harán que tu sesión de generación de ideas sea más productiva. Están divididas en diferentes categorías. Son las siguientes:

Foco creativo

1. Define bien tu foco creativo. Es importante saber qué queremos conseguir o cuál es realmente nuestro problema. Muchas veces confundimos el síntoma con el origen del problema y eso hace imposible su resolución. Definir nuestro foco nos ayuda, como bien expresa la palabra, a enfocar lo que queremos exactamente y no abrirlo o cerrarlo demasiado, contaminando así nuestro objetivo.

2. A veces lo creativo es el propio foco. No tengas miedo de dedicarle tiempo a saber cómo enfocar lo que quieres conseguir, ya que ahí está la clave para una buena generación de ideas. Lincoln decía: “Dame 6 horas para talar un árbol y pasaré las primeras 4 horas afilando el hacha”. Hay que tener en cuenta que encontrar un buen foco no es fácil y que a veces lo creativo está en el propio foco, así que vale la pena dedicarle tiempo.

Equipo

3. Crea un equipo heterogéneo. Un error muy habitual en una sesión de brainstorming es hacerla con los propios compañeros de departamento. En la mayoría de los casos, esos compañeros tienen un perfil similar al nuestro y, por tanto, piensan de forma parecida a la nuestra. Por ello lo mejor es crear un equipo con perfiles diferentes, cuanto más diferentes mejor, ya que así nos darán perspectivas muy dispares y será la materia prima para que nuestra “tormenta de ideas” tenga éxito.

4. Invita a personas externas. Contar con pensamientos ajenos a la organización nos puede servir para “des-condicionar” ciertas ideas y nutrirnos de nuevos enfoques. Hemos hablado de esto en el artículo sobre los catalizadores creativos, donde se defendía que las personas ajenas a un problema pueden acelerar el proceso creativo del mismo.

Entorno

5. Nunca hagas brainstorming en la oficina. La oficina, incluso la misma empresa, son disuasorias de ideas. Y no porque sean mejores o peores, por su diseño o su ambiente, sino porque son lugares donde pasamos la mayor parte del tiempo. La rutina, por tanto, se ha apoderado de ellos y no facilita nada el proceso creativo. Para que el proceso creativo fluya, lo mejor es alejarse por un tiempo de allí y de todo lo que nos recuerde a nuestra rutina diaria.

6. Busca un entorno especial. Si hemos salido de la oficina es para buscar un lugar diferente, especial. La naturaleza puede ser una buena opción. Al fin y al cabo provenimos de ella, por lo que es fácil sentirse cómodo allí. Si no es posible acceder a ella, tenemos opciones más fáciles como la de un simple café o un entorno diferente y estimulante donde comprobemos que las ideas fluyen.

Clima

7. La diversión promueve los buenos resultados. El humor y la creatividad comparten procesos mentales. Eso quiere decir que de una buena broma o de un chiste puede surgir la idea de nuestra vida. Los bares son testigos de ello. Si esto es así, ¿por qué no promover el humor en una generación de ideas? Las sesiones de brainstorming con corbata (y en la oficina) no suelen funcionar, ¿por qué será? Ahora ya sabemos porqué.

Estas son solo 7 de las múltiples claves que usa un formador y dinamizador en creatividad para asegurar el éxito en una sesión de brainstorming. Atrévete a experimentar, a crear las tuyas propias y, si hay demanda, probaremos con una segunda parte con más claves.

¡Buen brainstorming!

Mapas Mentales para tu creatividad

El mundo es visual. Más vale una imagen que mil palabras. Hay que verlo para creerlo. ¿Os suenan estas frases? Sabiduría popular, sí, pero basada en la experiencia de miles de años y demasiadas person

as para ser despreciada. Visual thinking, Lego Serious Play, y demás métodos han comprendido la fuerza de las imágenes, de construir visiones comunes, de entender de una vez por todas que el cerebro no piensa de modo lineal sino de forma sistémica, es decir, nuestros conocimientos están enlazados, conectados por nuestras experiencias, que son las que les dan forma y orden, y por tanto crean nuestra experiencia.

Para eso he escrito un artículo hablando de los mapas mentales, herramienta fundamental para generar ideas, tomar decisiones y comprender problemas de una manera mucho más eficaz que la habitual.

Lee Reinventa tu negocio con los mapas mentales 

La autoestima creativa

He tenido el honor de empezar el nuevo año escribiendo un nuevo artículo para la revista colombiana Bacánika. En este caso la reflexión ha sido sobre la capacidad que creemos tener sobre si somos o no creativos y cómo eso nos afecta en el resultado final. A eso le he llamado Autoestima creativa, es decir, la capacidad que tenemos para medir cuanto creativos creemos que somos. A más autoestima creativa, más posibilidades de ser creativo existen. Porque, al final, todos podemos serlo en diferentes maneras.

Puedes leer el artículo completo aquí.

 

Saca el rockero que llevas dentro

¿Qué nos puede enseñar una banda de rock a la hora de gestionar nuestra empresa?

Hace unos días mi nueva amiga y compañera Helena López-Casares me pidió un artículo para el canal CEO, un portal de contenido empresarial para directivos que ella misma dirige. El tema era libre, el que me apeteciera, así que me inspiré en mi conferencia de El CEO como rockstar para escribir un artículo llamado La actitud rockstar.

En él intento dar las claves para innovar inspirándome en una banda de rock, que al fin y al cabo es una empresa.

Gente como Richard Branson o Steve Jobs eran auténticos rockstar y llevaron a sus empresas a lo más alto.

¿Quieres saber cómo? Descúbrelo en La actitud rockstar

 

El Jukebox del emprendedor

 

El Boss nos enseña con Thunder Road cómo superarnos ante la adversidad

¿Pueden las canciones ayudarnos a emprender nuestro proyecto, ya sea éste vital o profesional? Esa es la pregunta que me hice solo acabar el fabuloso libro de Nick Hornby titulado 31 songs. En él, el autor, aprovechaba cada una de las 31 canciones que componen el libro para desarrollar un discurso relacionado con diferentes aspectos de su vida. Recuerdo que esto me pareció interesante. Las canciones, por lo general, son más fáciles de recordar que cualquier otra cosa ya que nos tocan el corazón como no lo hace nadie. Entonces, ¿por qué no articular un discurso inspirado en canciones?

Y de ahí parte la idea de mi nuevo libro El Jukebox del emprendedor. En él me inspiro en lo que hizo Hornby pero llevado a mi terreno: la creatividad. Por ello cuenta con 31 canciones que recorren, desde un punto de vista psicológico y emocional, el proceso creativo que lleva a la persona a emprender cualquier tipo de proyecto.

Si nos fijamos bien las canciones tienen mucho que enseñarnos. La mayoría hablan de amor, de pérdidas, de coches y playa; pero otras se asemejan más a poesías o ensayos literarios ya que encierran grandes lecciones de vida. Artistas como Bob Dylan, Jim Morrison o Michael Jackson intentaban expresar su forma de vida y todo lo aprendido en sus canciones. Entonces, ¿por qué desaprovecharlas?

Tom Petty con The Waiting nos enseña que todo lo bueno tarda en llegar y que debemos tener paciencia. Elvis nos canta suavemente en I’ll remember you que si queremos que nos recuerden tendremos que ser muy especiales, y la alegre Janis Joplin nos insiste con Try en que si nos somos constantes y lo intentamos una y otra vez un poquito más fuerte, no conseguiremos aquello que ansiamos.

31 canciones de 31 artistas que, con un orden y una estructura determinada recorren el proceso creativo para que cualquier persona emprenda su proyecto, lo recuerde y, por que no, disfrute de esta música por el camino.

 

 

 

 

La creatividad empática: cómo crear desde los sentimientos

La idea de la fregona, a pesar de pertenecer a un ingeniero, no fue producto del pensamiento racional sino emocional. Cuentan que Manuel Jalón, que así se llamaba su creador, cansado de ver a su madre arrodillada fregando suelos y escaleras de las casas en donde trabajaba, decidió que con su creatividad levantaría del suelo a su madre, y a todas las mujeres que por entonces realizaban el mismo trabajo, de una vez por todas. Y así fue como inventó un artilugio que, por simple que pueda parecer, revolucionó en su día todo el sector de la limpieza hasta nuestros días.

Jalón siempre afirmó que su idea le vino gracias al amor de hijo, es decir, del corazón. Pero, ¿acaso el corazón puede también ser creativo? Después de descubrir su historia parece que sí.

Este artículo lo escribí para la web Con tu negocio. Pincha aquí para seguir leyéndolo.