32 Maneras de saber que estás muerto

32 maneras de saber que estas muertoCrear siempre tiene un sabor agridulce. Es dulce tener la idea, agria desarrollarla y vuelve a ser dulce al verla realizada. Es el proceso creativo.

Después de 4 años de publicar Serendipity, mi primer libro, regreso con el tercero (El Jukebox del emprendedor fue el segundo). En él vuelvo a mi corte más psicológico y, aunque parece que me alejo de la creatividad, en realidad está más presente que nunca.

El libro habla de las maneras en las que podemos decir que estamos vivos sólo porque nos late el corazón, pero poco más. Nuestras creencias y limitaciones mentales, aquellas que no nos dejan pensar y que, como ahí digo, nos convierten en auténticos muertos en vida, son las protagonistas.

Espero que disfruten el libro tanto como yo al escribirlo.

Y, a vivir que son dos días.

Inspirándose en Bowie para mejorar nuestra empresa

En un día tan ldavid-bowie_where-are-we-now-luvioso y frío como hoy recibir un buen regalo se aprecia mucho más que otros días. Y es que hoy me ha llegado el último trabajo de David Bowie titulado The Next Day. Eso me ha hecho recordar el artículo que escribí sobre creatividad e innovación en el mundo empresarial basado en lecciones que podemos extraer de la carrera del Camaleón.

Al artículo en cuestión lo titulé El Síndrome Bowie y se basaba en la capacidad de transformación, adaptación e innovación de este polifacético artista. Aunque podéis leerlo aquí entero os dejo las conlusiones:

El síndrome Bowie hace referencia a la capacidad que tienen las organizaciones de reinventarse y adaptarse a los cambios a través de la innovación. Aquellas que están afectadas por el síndrome poseen las siguientes 10 características:

  1. Incapacidad de seguir haciendo lo mismo, por muy bien que funcione.
  2. Necesidad de reinventarse continuamente aunque el entorno no lo fuerce.
  3. Apertura mental hacia nuevas tendencias y modos de trabajo.
  4. Permeabilidad total con el entorno, dejándose influenciar por lo que hay más allá de uno mismo o su organización.
  5. Inconformismo ante lo convencional y popular.
  6. Alta capacidad para arriesgarse, para estar en versión beta.
  7. No intentar complacer a todo el mundo.
  8. Coherencia con el trabajo realizado y conexión de valores organizativos.
  9. Humor: se ríen de sí mismas si es necesario.
  10. Alta energía. Cualquier cambio implica una gran cantidad de energía.

Intentar escuchar algún disco de Bowie este fin de semana mientras recordais estas lecciones. A partir del lunes toca aplicarlas.

Claves para una buena sesión de Brainstorming

A pesar de que el llamado brainstorming, o tormenta de ideas, está altamente popularizado y es conocido por una gran mayoría, también es la técnica de creatividad que peor se utiliza o que menos resultados suele dar. Todos alguna vez nos hemos sentido frustrados al intentar generar ideas creativas en una sesión y que el resultado no fuera el esperado.

Esto es debido a su propia sencillez y a que no es una técnica provocativa, es decir, no está basada en ninguna distorsión del reto o foco planteado, sino que se basa en el estímulo recíproco de las ideas expresadas por los participantes. Es una técnica fácil de usar, pero no acaba de funcionar en grupos poco entrenados y que carecen de un facilitador de ideas.Ideas Brainstorming

Por ello este artículo recoge las 7 claves que harán que tu sesión de generación de ideas sea más productiva. Están divididas en diferentes categorías. Son las siguientes:

Foco creativo

1. Define bien tu foco creativo. Es importante saber qué queremos conseguir o cuál es realmente nuestro problema. Muchas veces confundimos el síntoma con el origen del problema y eso hace imposible su resolución. Definir nuestro foco nos ayuda, como bien expresa la palabra, a enfocar lo que queremos exactamente y no abrirlo o cerrarlo demasiado, contaminando así nuestro objetivo.

2. A veces lo creativo es el propio foco. No tengas miedo de dedicarle tiempo a saber cómo enfocar lo que quieres conseguir, ya que ahí está la clave para una buena generación de ideas. Lincoln decía: “Dame 6 horas para talar un árbol y pasaré las primeras 4 horas afilando el hacha”. Hay que tener en cuenta que encontrar un buen foco no es fácil y que a veces lo creativo está en el propio foco, así que vale la pena dedicarle tiempo.

Equipo

3. Crea un equipo heterogéneo. Un error muy habitual en una sesión de brainstorming es hacerla con los propios compañeros de departamento. En la mayoría de los casos, esos compañeros tienen un perfil similar al nuestro y, por tanto, piensan de forma parecida a la nuestra. Por ello lo mejor es crear un equipo con perfiles diferentes, cuanto más diferentes mejor, ya que así nos darán perspectivas muy dispares y será la materia prima para que nuestra “tormenta de ideas” tenga éxito.

4. Invita a personas externas. Contar con pensamientos ajenos a la organización nos puede servir para “des-condicionar” ciertas ideas y nutrirnos de nuevos enfoques. Hemos hablado de esto en el artículo sobre los catalizadores creativos, donde se defendía que las personas ajenas a un problema pueden acelerar el proceso creativo del mismo.

Entorno

5. Nunca hagas brainstorming en la oficina. La oficina, incluso la misma empresa, son disuasorias de ideas. Y no porque sean mejores o peores, por su diseño o su ambiente, sino porque son lugares donde pasamos la mayor parte del tiempo. La rutina, por tanto, se ha apoderado de ellos y no facilita nada el proceso creativo. Para que el proceso creativo fluya, lo mejor es alejarse por un tiempo de allí y de todo lo que nos recuerde a nuestra rutina diaria.

6. Busca un entorno especial. Si hemos salido de la oficina es para buscar un lugar diferente, especial. La naturaleza puede ser una buena opción. Al fin y al cabo provenimos de ella, por lo que es fácil sentirse cómodo allí. Si no es posible acceder a ella, tenemos opciones más fáciles como la de un simple café o un entorno diferente y estimulante donde comprobemos que las ideas fluyen.

Clima

7. La diversión promueve los buenos resultados. El humor y la creatividad comparten procesos mentales. Eso quiere decir que de una buena broma o de un chiste puede surgir la idea de nuestra vida. Los bares son testigos de ello. Si esto es así, ¿por qué no promover el humor en una generación de ideas? Las sesiones de brainstorming con corbata (y en la oficina) no suelen funcionar, ¿por qué será? Ahora ya sabemos porqué.

Estas son solo 7 de las múltiples claves que usa un formador y dinamizador en creatividad para asegurar el éxito en una sesión de brainstorming. Atrévete a experimentar, a crear las tuyas propias y, si hay demanda, probaremos con una segunda parte con más claves.

¡Buen brainstorming!

Los afortunados

En creatividad lo más importante es tener un punto de vista diferente, original, fuera de lo habitual. Eso es justamente lo que logra Richard Dawkins al brindarnos este trozo de sabiduría que nos afecta a todos. Pasen y lean:

Vamos a morir. Y eso nos convierte en los afortunados.
La mayoría de la gente no morirá nunca, porque no van a nacer nunca.
La gente que potencialmente podría haber estado aquí en mi lugar, pero que de hecho nunca verán la luz del día, supera con creces el número de granos de arena del Sahara.
Sin duda entre esos espíritus no nacidos hay poetas más grandes que Keats, científicos más grandes que Newton
Sabemos esto porque el conjunto de personas posibles que permite nuestro ADN, supera masivamente al conjunto de personas que existen.
A pesar de esta abrumadora pequeña posibilidad, somos tú y yo, en nuestra normalidad, los que estamos aquí.
Nosotros, los pocos privilegiados que ganamos la lotería de nacer contra todo pronóstico, ¿Cómo osamos lloriquear por nuestro inevitable regreso a ese estado previo del que la inmensa mayoría jamás escapó?

Mapas Mentales para tu creatividad

El mundo es visual. Más vale una imagen que mil palabras. Hay que verlo para creerlo. ¿Os suenan estas frases? Sabiduría popular, sí, pero basada en la experiencia de miles de años y demasiadas person

as para ser despreciada. Visual thinking, Lego Serious Play, y demás métodos han comprendido la fuerza de las imágenes, de construir visiones comunes, de entender de una vez por todas que el cerebro no piensa de modo lineal sino de forma sistémica, es decir, nuestros conocimientos están enlazados, conectados por nuestras experiencias, que son las que les dan forma y orden, y por tanto crean nuestra experiencia.

Para eso he escrito un artículo hablando de los mapas mentales, herramienta fundamental para generar ideas, tomar decisiones y comprender problemas de una manera mucho más eficaz que la habitual.

Lee Reinventa tu negocio con los mapas mentales 

La autoestima creativa

He tenido el honor de empezar el nuevo año escribiendo un nuevo artículo para la revista colombiana Bacánika. En este caso la reflexión ha sido sobre la capacidad que creemos tener sobre si somos o no creativos y cómo eso nos afecta en el resultado final. A eso le he llamado Autoestima creativa, es decir, la capacidad que tenemos para medir cuanto creativos creemos que somos. A más autoestima creativa, más posibilidades de ser creativo existen. Porque, al final, todos podemos serlo en diferentes maneras.

Puedes leer el artículo completo aquí.

 

Saca el rockero que llevas dentro

¿Qué nos puede enseñar una banda de rock a la hora de gestionar nuestra empresa?

Hace unos días mi nueva amiga y compañera Helena López-Casares me pidió un artículo para el canal CEO, un portal de contenido empresarial para directivos que ella misma dirige. El tema era libre, el que me apeteciera, así que me inspiré en mi conferencia de El CEO como rockstar para escribir un artículo llamado La actitud rockstar.

En él intento dar las claves para innovar inspirándome en una banda de rock, que al fin y al cabo es una empresa.

Gente como Richard Branson o Steve Jobs eran auténticos rockstar y llevaron a sus empresas a lo más alto.

¿Quieres saber cómo? Descúbrelo en La actitud rockstar

 

La creatividad de los más grandes

En marzo de este mismo año cogí la mochila y me subí en un avión rumbo Silicon Valley. La gente me preguntaba a qué iba, si había quedado con alguien, si era por trabajo o por el contrario se trataba de unas vacaciones. Nunca sé responder a eso. Para mí forma un todo: es trabajo, lo paso bien, pero sobre todo voy a explorar y a unir puntos. En este blog he hablado mucho de ambos conceptos.

Gracias a ese viaje me traje la mochila llena de ideas. Algunas se plasmaron en la conferencia Explorando Silicon Valley: dos caras de la moneda y otras en varios artículos. Actualmente estoy escribiendo para el portal web de Movistar Con Tu Negocio y por eso la mayoría aparecen allí.

En el último analizo cómo compañías tan grandes como Apple, Google o Facebook pueden mantener su músculo creativo intacto.

El bucle creativo y el modelo que usa Apple me sirven para desarrollar lo que he llamado La Creatividad de los más grandes.

Espero que os guste.

He montado una empresa, ¿y ahora qué?

Puntos como estímulos que algún día uniremos

Así, tal y como dice el título de esta entrada, se llamaba el evento que la Universidad de Almería viene realizando para sus alumnos con el fin de alimentar el espíritu emprendedor en sus aulas y en el que he tenido la satisfacción de participar como ponente.

La idea de unir puntos que yo escribía en Serendipity y que el genio de Steve Jobs pronunciaba en su famoso discurso de Stanford parece que sigue contagiándose. Pedro, uno de los participantes más activos en la conferencia, compartió con todos nosotros su propia experiencia.

Según él veía zapatos abandonados por toda la ciudad. Parece que nadie más los veía, pero él sí. Nadie, ni el mismo, sabe por qué los ve pero de lo que sí está seguro es de que son puntos que algún día unirá.

Unir puntos es unir estímulos, experiencias que uno ha vivido y que, aunque en ese momento no sepa para qué sirven, algún día los une con éxito. Explorar es útil para descubrir nuevos puntos que más tarde uniremos.

No nos cansemos nunca, por tanto, de seguir explorando, de recoger experiencias y de unirlas. Nuestras mejores ideas siempre son las más inesperadas.

 

 

Preguntas que fomentan la creatividad

Cuentan que hace muchos años un maestro y sus discípulos se encontraban reunidos en un bosque aprendiendo y reflexionando sobre el Zen. En un momento dado, el maestro extendió sus manos, aplaudió y exclamó: “Bien, este es el sonido de dos manos, pero ¿cuál es el sonido de una sola mano?” Todos se quedaron bloqueados, sin poder probar con respuesta alguna. El problema parecía no tener una solución lógica, racional.

Y precisamente de eso se trata. Lo que el maestro Zen acababa de hacer era formular una pregunta en forma de koan. Un koan es una pregunta-problema aparentemente absurdo que el maestro plantea a sus discípulos con el fin de comprobar sus progresos. Para resolverlo es necesario salir de la lógica y de los convencionalismos y prejuicios a los que estamos sometidos. Una vez metido en ese proceso el propio koan ayuda a entrar en un proceso de meditación profunda.

La filosofía oriental se ha nutrido de esta herramienta durante cientos de años para solucionar viejos problemas con nuevas respuestas. Pero también aquí, en occidente, genios como Leonardo Da Vinci o Albert Einstein comprobaron la gran utilidad que tienen ciertas preguntas para estimular la creatividad. Este último, por ejemplo, se planteaba cuestiones tan aparentemente absurdas como la de “¿qué ocurriría si me subiese a lomos de un rayo de luz?”. Cuentan que gracias a esas preguntas pudo dar con las primeras ideas de su teoría de la relatividad.

Pero ¿por qué las preguntas nos hacen ser más creativos? Todo tiene que ver con la rutina. Conforme nos vamos acostumbrando a algo, vamos también dejando de pensar en ello. ¿O acaso pensamos cada mañana en cómo nos atamos los zapatos o cómo llegar al trabajo? Cuando nos preguntamos sobre algo cotidiano con cuestiones novedosas, desde otra perspectiva, nuestros patrones habituales de pensamiento se tambalean por un momento y es cuando empiezan a surgir nuevas ideas. Por ello se dice que la calidad de nuestro pensamiento está en la calidad de nuestras preguntas.

Algunas técnicas que nos ayudan a entrenar este hábito son las siguientes:

1. La regla de los 5 “por qués”

Según esta técnica, si nos preguntamos cinco veces el porqué de algo, se acabará solucionando o al menos entendiendo mejor el origen del problema. Un ejemplo de cómo Toyota lo utilizaba es el siguiente:

  •  Problema: Mi coche no arranca.
  • ¿Por qué no arranca? Porque la batería está muerta.
  • ¿Por qué la batería está muerta? Porque el alternador no funciona.
  • ¿Por qué el alternador no funciona? Porque se rompió la cinta.
  • ¿Por qué se rompió la cinta? Porque el alternador está fuera de su tiempo útil de vida y no fue reemplazado.
  • ¿Por qué no fue reemplazado? Porque no estoy manteniendo mi coche de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.

2. El arte de preguntar

Alex Osborn, el creador del mítico Brainstorming, también desarrolló esta técnica que consiste en hacerse todo tipo de preguntas acerca de un problema o situación. Las preguntas van desde el ¿por qué? al ¿cuándo?, pasando por ¿para qué?, ¿es importante?, ¿tienen que ser todos?, ¿cuántas veces?

Si lo que queremos es saber cómo incrementar la motivación de los trabajadores, podemos hacernos cuestiones como: ¿Cuándo están motivados? ¿Por qué aumentan su motivación? ¿Todos se motivan? ¿Por cuánto tiempo están motivados?

Todo ello hace que recopilemos más información sobre nuestro foco y nuestras ideas se incrementen.

3. SCAMPER 

Técnica que con su propio nombre nos pretende recordar las preguntas que nos debemos hacer ante un problema u objetivo que se debe resolver. Cada letra es la primera de una serie de cuestiones concepto que debemos aplicar.

“S” para Sustituir, “C” para Combinar, “A” para Adaptar, “M” para Modificar, “P” para Poner-le otros usos, “E” para Eliminar, “R” para Reorganizar.

Las preguntas inteligentes nos hacen replantearnos aspectos que nunca están expuestos a duda, a reflexión. Por ello las personas creativas se las hacen constantemente. ¿Cuál fue su mejor pregunta hoy?

Artículo escrito para el portal web Con tu negocio