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The dream is over (de momento)

Otro evento inesperado, otra lucha mental. Así me tomé el pasado jueves la cancelación del vuelo que me llevaría a Berlín. Allí me esperaba mi compañero y amigo Juan Gasca para ir a un workshop sobre Design Thinking, el cual nos servirá para prepararemos el nuestro en el I Congreso Innovalencia. A causa de la gran nevada que cubrió Alemania ese día no pudimos viajar. Al día siguiente tampoco. Al día siguiente, huelga de operadores mal criados. En fin, que me volví a la terreta y aquí estoy, poniendo a parir a los de Iberia, a los controladores y a todo aquel que se me pase por la cabeza y que intuya que tuvo que ver con no estar delante de una gran cerveza alemana mientras genero ideas con un grupo de guiris (aunque realmente el guiri sea yo allí).

He dicho muchas veces que cuando algo así ocurre siempre hay que pensar en positivo. Yo mismo lo hago desde hace mucho tiempo y creo que el resultado vale la pena. Por eso no me enfado. Normalmente tengo integradas dos herramientas que me enseñó mi amigo Edu Jáuregui.

La primera de ellas es el Afortunadamente. Cada vez que vivo algo negativo intento empezar con esa palabra mágica y así es imposible pensar en negativo. Me han dejado tirado, ya, pero afortunadamente... (lo que siga).

La segunda es mirar todo a través de un objetivo de una cámara. Así te da la sensación de que estás viendo una foto o vídeo del pasado y puedes reírte de ello in situ. Para ello aproveché la compañía de mi compañera improvisada de viaje, una tal Laura, la físíca madrileña con la que pasé mucho mejor mi berrinche por no pisar Berlín. Ella tenía una Nikkon nuevecita y gracias a ella pude hacer el experimento.

Todo funciona en su medida, depende de la ilusión que le pongas a las cosas. Yo, como siempre, logré no enfadarme, pero sí estuve triste (todavía lo estoy). Como dijo otro compañero del vuelo, el dinero es algo más pero la ilusión que tenía nadie me la devuelve.

Pero esto no quedará así. Berlín sigue ahí y Juan, si Mercedes Benz sigue contando con él, también. Así que se prepare la capi germana. Como valenciano la pienso quemar cuando llegue.

Como mi amiga Amparito me recomendó volví de Madrid a Valencia en preferente (no quedaba otra cosa) y me pulí el importe del viaje en cubatas de ron. Que queréis que os diga, la tristeza se fue evaporando...

1 comentario en “The dream is over (de momento)

  1. MANOLO

    Grande Eduardo!!!! ¿Te dije que estuve con él en Córdoba y se me olvidó llevar alguno de sus libros para que me lo firmara? Bueno, supongo que en la próxima visita echaré la mochila y me los tendrá que firmar todos... y hablando de firmas, para cuando me firmas el tuyo?? ¿No te importa que eche a mi caja de herramientas esas dos, no?

    En cuanto a quitarse la tristeza a base de cubatas de ron, no digo yo que no funcione pero suele acabar con resaca y dolor de cabeza, así que no abuses!! A mí me funcionan muy bien las cervecitas de mediodía.

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